Toques, toqueeeeeeeeees
También los horrores médicos tienen su lado gracioso, el humor negro también es divertido....
Alla por las fechas navideñas, un alma caritativa del señor, decidio darle un regalo adelantado, a un indigente que vagaba en las cercanias de la unidad hospitalaria en cuestión, esa noche podría dormir entre sábanas limpias y olvidarse del frio y del hambre aunque fuera por una noche.
Cómodamente dormía en su cama, el no sabía de otros enfermos, junto a él, un paciente crítico luchaba entre la vida y la muerte . . . . . . derepente un ruido muy familiar anunciaba al equipo médico de guardia que ese paciente caía en paro cardiorespiratorio, se escucha un grito . . . . traigan el desfibrilador . . . . .
Por ahí pasaba uno de los médicos de guardia, a la pasada prácticamente se encuentra con las paletas, carga y sin decir agua va suelta tremenda descarga . . . . . sobre el paciente equivocado dicho sea de paso, si ese, aquel que placidamente dormia por una noche ahí, imagenense el brinco que dio tras el choque eléctrico.
Pasado el evento, aquel hombre se acercaba a su compañero de al lado para decirle que tuviera cuidado, pues si se quedaba dormido vendría un doctor cullllllll............. ro a darle de toques.
En la medicina prehospitalaria como en todas las demás ramas del área de la salud existen leyes, reglas, sentencias y demás, uno de estos principios tan básicos como el sentido común nos dice PRIMUM NON NOCERE (primero no dañar), es decir que si no sabes que hacerle a tu paciente por lo menos no empeores su situación, bastante lógica y práctica, el problema es que muchos no la llevan a cabo, esta es la historia de uno de ellos.......
Es muy dificil aceptar que en el área de la salud se lleguen a cometer errores, puesto que estos involucran el bienestar del paciente, sin embargo nadie esta exento de tal situación, sin animo de crucificar a nadie, les muestro una probadita de lo que a veces suele suceder.